‘Como conocí a vuestra madre’: cómo un secundario puede llevar una serie

Comencé a ver ‘Como conocí a vuestra madre’ (‘How I Met Your Mother’ – HIMYM) años después de su BUM mediático. Nunca ví ‘Friends’ [pausa para atender a los infartos en la sala], y nunca me llamó la atención, la verdad [¡esa señora de ahí a perdido el pulso!, ¡un médico!].

El caso que veía recomendarla por todas partes, y aunque no soy muy fan de las series de amigos superguais, le dí una oportunidad, y acabé tragándome sus cuatro temporadas. Como podéis ver, puedo hablar con conocimiento de causa, así que os cuento mis impresiones.

La historia consiste en como su protagonista, Ted, cuenta a sus hijos -y a nosotros- como conoció a su madre (sí, lumbreras, de ahí el título) mediante flashbacks. Sin embargo ese planteamiento es tan solo una excusa para narrar la historia de un grupo de amigos, y la madre carece totalmente de relevancia, yo llego a pensar que al final no contarán como Ted conoció a su puñetera esposa. Peeeeeeeeero, el descubrimiento, el tesoro, el motor de la serie, no lleva el nombre de Ted Mosby, sino el de Barney Stinson (grande Neil Patrick Harris), personaje sin el cual la serie se habría ido a la mierda -dicho finamente- hace mucho tiempo.

Barney es un tipo mujeriego, narcisista, arrogante, y valora por encima de casi todo su amistad con Ted (el cual no le corresponde de igual manera). Con este personaje es con quien consiguen los mejores momentos de la serie, los únicos momentos con los que me he reído de verdad, no una simple sonrisilla. Los demás personajes son aburridos, Ted no cae bien, es soso y cansa con su rollo puritano de querer casarse estando en los veinte; Marshall y Lily aunque tienen sus puntillos, al final cansan; y Robin, bueno, Robin está buena y, de paso, protagoniza la única vez con la que me he reído en la serie sin que aparezca Barney (hablo de cierto videoclip, los que lo hayas visto me comprenderéis).

Las historias son simpáticas y ya está, no destacan especialmente por nada, y cuando intentan alguna apuesta diferente, normalmente la cagan. Como ejemplo de ésto, me dio incluso pena como intentaron hacer una escena que hablaba sobre el destino, en la que mostraban una serie de hechos casuales que si hubieran sufrido cualquier mínima modificación, no habría conocido a su mujer. La escena, además de que no llevó a ningún lado, quedó francamente mal, y eso que no les faltaban grandísimos ejemplos en los que fijarse:

Aunque ciertamente, no podemos pedir que el director de la serie pueda estar a la altura de alguien como David Fincher, las cosas como son.

En resumen, ‘Como conocí a vuestra madre’ es una serie simpática, con sus risas enlatadas y sus chistes fáciles, que solo merece la pena verse por conocer a ese fantástico personaje que es Barney Stinson. Es ideal para pasar el rato, pero está ciertamente sobrevalorada, y desde luego no entiendo el culto que algunos le practican. Además, el depender de un solo personaje me parece fatal en una serie, y lo peor es que se está convirtiendo en un vicio bastante malo en las comedias televisivas.

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